Si hay que rezar, con tal de que nos dejen en paz y respeten nuestras vidas, que algo valdrán también ¿no?
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02 Abr 20091 Comentario
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01 Abr 2009
Si estás a favor de la nueva regulación del aborto y, además, absolutamente en contra de la injerencia de la Iglesia Católica en las leyes de este país, de su presencia en el diálogo político y de su manipulación social, súmate a la campaña de Las Linces.
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23 Mar 2009
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05 Mar 2009
Como un blog es un espacio de comunicación abierto, hoy quiero insertar un artículo de una buena amiga, Susana Covas, en respuesta a un artículo publicado por Rosa Montero en El País.
Rosa Montero y lo políticamente correcto:
En su artículo “Hoministas” del martes 3, llama la atención que Rosa Montero esté tan poco actualizada en cuestiones de igualdad de género. Al día de hoy, entre muchos hombres y mujeres con valores igualitarios, los grandes tópicos de lo políticamente correcto son precisamente que la igualdad nos permite rechazar cualquier discriminación positiva (con independencia de lo cruelmente tozudas que sean las estadísticas en temas de violencia); que plantearse nuevas masculinidades es condición suficiente para modificar la posición del poder masculino; que pedir la custodia compartida es ya un deseo genuino de padres ávidos y capacitados para ejercer una paternidad responsable, con independencia de lo que muestren la realidad y los estudios. Lo que parece que se le escapa a la autora, es que al día de hoy, lo políticamente incorrecto entre los hombres “igualitarios”, es precisamente dudar de todas estas cuestiones, reflexionar sobre la realidad que subyace en el día a día y comprobar que esas afirmaciones en el mejor de los casos, sólo constituyen expresiones de deseos y en el peor, manipulaciones peligrosas para las mujeres. Que las jóvenes deseosas de disfrutar por fin de vínculos igualitarios con los hombres, caigan en idealizaciones acerca de las nuevas masculinidades, vale. Que el topicazo de las mujeres insufribles y machistas sea utilizado por quienes así justifican su propio machismo, vale. Pero Rosa Montero no parece o no debería ser el caso.
Susana Covas -
16 Feb 2009
El matrimonio cristiano: la institución de la violencia de género
Extracto de “Contra Eva”, de Emilio García Estébanez. Ed. Melusina. Colección Circular. Pág. 102 y siguientes.
La inferioridad y sujeción de la mujer es un principio constitutivo de la antropología bíblica enseñado en el relato de la creación, que pone a la mujer como complemento de las necesidades del varón y cifra en este género de relación asimétrica la naturaleza de la relación matrimonial. La mujer no es creada por razón de sí misma, sino, como todavía manifiesta la Carta, por razón del varón, para completarle en sus necesidades ontológicas, psicológicas y físicas.
San Pablo sanciona esta antropología y le da un refrendo dogmático al traza un paralelismo entre la relación del marido y la esposa con la relación de Cristo y la Iglesia. (…) La subordinación de la mujer es una condición necesaria para que el matrimonio sea sacramento. (…) Si la mujer fuera de igual categoría que el varón, o se arrogara esa categoría, no habría materia para el sacramento del matrimonio. (…)
El antagonismo potencial entre varón y mujer que continee la estructura jerárquica del matrimonio está llamado a materializarse en cualqueir momento, en contra de la mujer, naturalmente, dado que es el varón elque tiene el poder; si el marido tiene la responsabilidad sobre la conducta social, moral y religiosa de su mujer, es fácil que encuentre múltiples ocasiones en que ésta quebranta la norma; si la esposa le debe obedicencia y debe callarse ante sus opiniones y directrices, a pocas palabras que pronuncie la mujer, pueden parecerle irrespetuosas y llamarla al orden; si manifiesta su opinión en contra, es fácil que el marido concluya que su mujer está empeñada en llevarle siempre la contraria, etc.; en todos estos supuestos, el recurso al apercibimiento, al castigo y a la violencia está programado.
Esta función pedagógica del varón que dimana de su mayor sabiduría y prudencia, así como de la responsabilidad que tiene sobre la conducta de su mujer ente la sociedad y ante Dios, ha sido una coartada de oro para ejercer toda clase de violencias sobre la mujer. (…)
La violencia actual contra la mujer es el despliegue natural de la violencia potencial encerrada en la estructura del matrimonio cristiano; pero propio de la violencia estructural es que cuando se manifiesta en actos explícitos, estos actos violentos aparezcan interpretados y justificados como actos de otro tipo: como actos pedagógicos, por ejemplo, o como actos de responsabilidad, o como una defensa de los principios, o como una llamada al orden, etc., el marido violento no se considera culpable, ni siquiera violento, pues la estructura dentro de la cual actúa hace parecer razonable su conducta.
La perspectiva de sufrir malos tratos y la conveniencia de aguantarlos ha formado parte del ajuar que una mujer debía llevar al matrimonio. (…)
El deseo de hurtarse a la brutalidad marital y a la extrema sujeción que suponía para la mujer es, según Dinzelbacher, una de las causas, además de las religiosas, sociales y económicas, que explican el gran florecimiento de asociaciones femeninas, de conventos de mujeres y de místicas solitarias que ocurren en la Edad Media; en una sociedad en que el derecho permitía al esposo pegar a su mujer hasta el derramamiento de sangre y en que ésta no tenía, o apenas tenía, algún derecho que la protegiera frente a su esposo, al que estaba totalmente sometida, muchas mujeres veían con horror el matrimonio…
Las manifestaciones de alegría de algunas místicas famosas a la muerte de su esposo o, como en el caso de Ángela de Foliño, a la muerte de toda su familia, se pueden entender en esta perspectiva, es decir, a que gracias a que se mueren se libran de vivir esclavas de un esposo, y no en la perspectiva religiosa de que así quedaban libres para realizar su deseo íntimo de servir a Dios solo, que es como suele interpretarlo la literatura piadosa; Margarita de Oingt, una mística cartuja, escribe en una de sus obras que si Dios no le hubiera hecho ninguna otra gracia que la de no permitir que viviera en la esclavitud y sujeción de un marido, ya le hubiera concedido bastante.
… La estructura del sacramento del matrimonio, construida sobre la antropología bíblica que hace inferior a la mujer, hace imposible esa deseada armonía (en el matrimonio), como no sea a costa de la mujer, es decir, a costa de que la mujer renuncie a ser igual al varón.
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12 Feb 2009
Con resaca aún de la visita del número dos del Vaticano, recibido con todos los honores en nuestro país, se me ha ocurrido leer por fin, un librito que me había regalado un buen amigo y que esperaba encima de la mesilla por falta de tiempo. Tiempo perdido, tengo que reconocer, porque merece mucho la pena.
Se trata de Contra Eva de Emilio García Estébanez. El autor es un fraile dominico y doctor en Teología y Filosofía que propone una tesis tan real como inédita entre los “grandes hombres” de la Iglesia. Para García Estébanez la violencia de género actual no es un fenómeno moderno (cosa que ya sabíamos), sino un mal promovido y defendido desde las Sagradas Escrituras (ahí está la novedad).
Merece la pena recorrer sus páginas desde el capítulo 1 que habla de la aversión a las mujeres por parte de la antropología bíblica hasta la página 102 donde comienza el valiente capítulo titulado “El matrimonio cristiano: la institución de la violencia de género”.
Me resisto a hacer una loa de Emilio García Estébanez por su trabajo y su honestidad, no porque no se la merezca teniendo en cuenta la impresentable postura de la Iglesia Católica y especialmente de su jerarquía respecto a las mujeres, sus derechos humanos en general y la violencia de género en particular. Lo que realmente es increíble es que entre los millones de “honorables hombres de iglesia” no haya ni el más mínimo runrún respecto a su inaceptable posición respecto a las mujeres. Como es habitual, lo que debería ser la norma se convierte en excepción.
De todas formas, gracias Emilio por este riguroso y honesto libro.
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04 Feb 2009
No conozco casi nada que sea de sentido común.
Cada cosa que se dice que es de sentido común ha sido producto de esfuerzos y luchas de alguna gente por ella.
Amelia Válcárcel
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01 Feb 2009
Imprescindible, el último libro de Amelia Valcárcel “Feminismo en el mundo global”. Siempre es importante que Valcárcel publique un libro pero quizá, en una época como ésta de tremenda reacción frente al feminismo y las políticas de igualdad, se agradece más que nunca. Se agradecen sus respuestas, se agradecen sus reflexiones y, también, se agradece su elegancia y sutileza. Por hacer una crítica, quedan tantos temas apuntados que quizá falten otros tres libros para completar todo lo que Valcárcel quiso decir y se quedó en el tintero. Gracias, maestra.
Amelia Valcárcel
2008 - Cátedra S. A., Ediciones - 1ª Edición / Rústica / Castellano / Libro
ISBN10 8437625181; ISBN13 9788437625188
18 euros.Libros escritos por Amelia Valcárcel -
29 Ene 2009
Leo, primero con sorpresa, luego con estupor y más tarde con absoluta indignación un artículo publicado por El Mundo titulado La crisis provoca un aumento de prostitutas españolas. Como subtítulo: La situación saca del negocio a las meretrices extranjeras. Es decir, con el mismo tratamiento que si se tratara de la producción de automóviles en Barcelona o Tánger.
No deja de sorprenderme ese tratamiento de la prostitución como un “negocio” o “actividad económica” más. Es decir, ante la necesidad económica, cualquier mujer puede recurrir a vender su cuerpo, es una opción válida. No seré yo quien cuestione las libertades individuales ni mucho menos quien incorpore ningún tema moral todo lo contrario, lejos de esos planteamientos, lo que me sorprende es el grado de cinismo y desinformación. ¿Aún no sabemos que la inmensa mayoría -en torno al 90 por ciento- de las mujeres que ejercen la prostitución lo hacen atrapadas por redes mafiosas y grupos de trata de personas? ¿Aún nos creemos que “hacer un servicio” -menuda expresión- es lo mismo que tener una noche de pasión, un romance o simplemente echar un polvo con quien una quiera? ¿Aún desconocemos el trato que se les da a las prostitutas, en qué condiciones satisfacen los deseos de los tipos que abusan de su situación? ¿Estamos todos y todas pensando en caballeros bien vestidos, educados, que huelen bien y las tratan como si fueran el amor de su vida? Es decir, ¿de qué demonios estamos hablando, de Hollywood o de las calles, descampados y polígonos industriales de nuestro país?
Y si nos ponemos cínicas y hablamos en términos económicos ¿Cómo es posible? ¿Es que los puteros no tienen crisis? ¿Están sufriendo la crisis solo las mujeres? ¿Es que los señores continúan gastando el dinero en abusar de la situación de las mujeres y no en las necesidades de sus familias, empresas, sociedades…?
Decididamente, la prostitución es la cuestión sobre la que se habla con la mayor desinformación, impunidad y cinismo en nuestros medios y en nuestras sociedades.
Para rematar el artículo, el periódico pone como destacado: Entran amas de casa con necesidades económicas. ¿Todavía seguimos utilizando los tópicos y estereotipos? ¿Qué se quiere decir con amas de casa? ¿Es una categoría social, económica, psicológica; es que todas las amas de casa son iguales?
Hay días en los que una, al leer la prensa, no puede dejar de preguntarse quiénes son esos señores que escriben y dirigen los periódicos, para quién lo hacen y en qué mundo viven. ¿Algún día pensarán cinco minutos antes de teclear sin un mínimo de reflexión sobre tantas mentiras repetidas día tras día? ¿Cómo conseguiremos que no se permitan las informaciones sin rigor, sin cuestionamientos, sin dudas, sin contrastar, sin verdadera información, en definitiva?
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28 Ene 2009
¿Qué ha pasado en este país para que quienes hacen huelga sean pilotos, controladores aéreos, jueces y juezas…? Es decir, quienes tienen ingresos muy muy superiores a la media.
¿Por qué cada vez que la Conferencia Episcopal abre la boca tiene todos los micrófonos a su disposición? ¿Hay otro colectivo que diciendo tantas barbaridades (en todos los sentidos del término: inexactitudes, afirmaciones carentes de rigor científico, expresiones irrespetuosas, alegatos en contra del marco constitucional compartido por toda la ciudadanía…) se le tenga mínimamente en cuenta? ¿Por qué los mismos medios que afirman que el gobierno está subyugado por el poder de la iglesia son tan colaboracionistas con expandir las ocurrencias de los obispos?
¿Por qué tiene tanta aceptación lo excepcional?
Millones de mujeres en todo el mundo sufren violencia de género. Millones de mujeres en todo el mundo son asesinadas por hombres. ¿Por qué lo que más nos preocupa es que haya algún hombre que sufra violencia por parte de alguna mujer? Es más, millones de hombres en el mundo son asesinados por hombres… ¿por qué consideramos tan importante que una mujer sea una asesina?
Miles de mujeres en este país están discriminadas en el deporte. No hay competiciones oficiales en muchas disciplinas, no hay publicidad para ellas, no hay retransmisiones en televisión… por no haber no hay ni palabras. Ellas siempre son “las chicas del balonmano”, “las chicas de (póngase el nombre de cualquier entrenador”, las reinas de la pista, las chicas de oro (plata o bronce), las sirenas… Sin embargo, hay un muchacho que no puede practicar gimnasia y se lleva todas las preocupaciones mediáticas, es más, nos sirve para interpelar el trabajo a favor de la igualdad ¿¿¿¿???? Es más, nos sirve para interpelar el trabajo de siglos a favor de los derechos humanos (humanos, es decir, de hombres y mujeres) y a favor de las democracias (democracia, es decir, el poder del pueblo, hombres y mujeres).

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